
Hoy no se como explicar como me siento, estoy escuchando música de los 80, y me ha llegado de golpe una serie de recuerdos, ex - pololas, momentos del colegio, momentos felices y otros cuantos tristes, recuerdo que antes no era tanta mi responsabilidad, ahora como padre, es diferente, quisiera poder hacer algo y no se que, estoy cansado, a nivel físico y espiritual, por decir algo, es un cansancio muy raro, me pregunto por que existe tanto daño entre seres humanos, hijos botados, madres que tratan de matar a sus hijos en microondas, eso me tiene cansado, será por la edad?¡, me gustaría poner un berger en la playa, que sea muy cómodo, escuchar música que me gusta a mi y descansar, sin que nada o nadie me moleste, ¿Por qué no crean la bencina que no contamine y sea súper económica¡, me gustaría ver el capitán futuro, Candy, Marco, Heidi, súper agente cobra o Yet Marte, quiero estar nuevamente en la casa blanca, aprovechar todas las ocasiones para ser alguien diferente, aprovecharía al máximo las oportunidades, reconquistaría a mi mujer de una manera mucho mas romántica, estoy cansado¡¡¡.
Cuando chico no tenia por que preocuparme de que comer, si había algo comía si no me esperaba hasta que pasara el hambre, mi vieja siempre estuvo con muchos “padrastros”, ¿era para darnos que comer?, a pesar de todo igual la hecho de menos, de lejos pero la hecho de menos, me gustaría un masaje, recuerdo esos panes con manjar que me daban en el COD (Centros de observación y Diagnostico), en Valparaíso, una mierda de lugar, estoy escuchando a Seal – Crazy, buen tema, no se que dice pero tiene buen ritmo, me preocupa que aun arrendemos y no tengamos planes para obtener la casa, quisiera poder ganar un poco mas de dinero honradamente, pero los trabajos escasean para las personas de 33 años que solo tienen varios cursos de capacitación, que pasara cuando tenga 40 años, donde estaré??, estudiar una “carrera” considero que seria una perdida de tiempo, ¿quien me contrataría con esa edad?, la mayoría de los desempleados se enfrentan a diario al mismo problema, si realizaran una catastro de todas las personas sin pega y les consultaran la edad… la mayoría supera los 35 años, ¿Qué haré a los 50 años?, que me espera, que futuro podré darles a mis hijos?, espero no vivir hasta los 60, seria pura pena, ni hablar de los 70, en este país eres solo un estorbo a esa edad, pensiones que son una miseria, da pena recibir ese “sueldo” para vivir.
A veces siento la necesidad tremenda de crear una planeta donde llevarme a mi familia y poder darles todo lo que necesitan, ¿estaré estresado?, ¿necesitare la ayuda de un psicólogo?, será normal, me contaron que a esta edad es normal que pienses tanto en la muerte, es como que descubres que no eres infinito, descubres que tienes un principio y tu final esta “cerca”, tengo miedo a fallarles a mi familia, no me da miedo la muerte, es el alejamiento, la imposibilidad de no poder protegerlos de tanto mal que existe, la otra noche nos robaron de la casa un macetero. ¿ A quien se le ocurre robar un macetero?.
Quiero saltar de un risco y poder volar sin fronteras, ojo no hablo de suicidio, solo quiero sentir esa paz de la cual tanto hablan, quiero disfrutar de un helado sentado en la plaza de Quilpue, mi ciudad, me hace tanto mal estar en Santiago, es una verdadera mierda de ciudad, gente tan apática, desconfiada, engreída, con tanto miedo en sus ojos, la vida fuera de esta ciudad, a mi parecer, es tan sencilla, tan llena de vida, creo que acabo de darme cuenta de lo que necesito, es viajar a mi ciudad y “recargar” mis baterías, visitando a viejos amigos, disfrutar de esos lugares secretos para mi, sentir el aire puro de la mañana, sentir el bullicio de la gente conversando, no gritando.
En Santiago debes vivir en “cárceles” llamadas casas, recuerdo en una ocasión que mi esposa me contó que un imbecil, al darle el asiento, por que estaba embarazada, le reclamo por eso, como me gustaría tenerlo de frente y darle un palmazo en la cabeza por entupido, como puedes reclamar por dar el asiento a una mujer embarazada, hay que estar muy cagado de la cabeza. Antes yo no era así, tan amargado, estaba lleno de vida, pero ahora que vivo hace 5 años en Santiago, es como que todo eso se esfumo, lo consumió la gran urbe, no hay lugar donde estés tranquilo, en paz, siempre debes estar “atento” a algo, anhelo el poder juntarme con mis tíos y compañeros de hogar, eso me ayuda.
Termino esto escuchando un tema de Sade – No Ordinary Love.
Cuando chico no tenia por que preocuparme de que comer, si había algo comía si no me esperaba hasta que pasara el hambre, mi vieja siempre estuvo con muchos “padrastros”, ¿era para darnos que comer?, a pesar de todo igual la hecho de menos, de lejos pero la hecho de menos, me gustaría un masaje, recuerdo esos panes con manjar que me daban en el COD (Centros de observación y Diagnostico), en Valparaíso, una mierda de lugar, estoy escuchando a Seal – Crazy, buen tema, no se que dice pero tiene buen ritmo, me preocupa que aun arrendemos y no tengamos planes para obtener la casa, quisiera poder ganar un poco mas de dinero honradamente, pero los trabajos escasean para las personas de 33 años que solo tienen varios cursos de capacitación, que pasara cuando tenga 40 años, donde estaré??, estudiar una “carrera” considero que seria una perdida de tiempo, ¿quien me contrataría con esa edad?, la mayoría de los desempleados se enfrentan a diario al mismo problema, si realizaran una catastro de todas las personas sin pega y les consultaran la edad… la mayoría supera los 35 años, ¿Qué haré a los 50 años?, que me espera, que futuro podré darles a mis hijos?, espero no vivir hasta los 60, seria pura pena, ni hablar de los 70, en este país eres solo un estorbo a esa edad, pensiones que son una miseria, da pena recibir ese “sueldo” para vivir.
A veces siento la necesidad tremenda de crear una planeta donde llevarme a mi familia y poder darles todo lo que necesitan, ¿estaré estresado?, ¿necesitare la ayuda de un psicólogo?, será normal, me contaron que a esta edad es normal que pienses tanto en la muerte, es como que descubres que no eres infinito, descubres que tienes un principio y tu final esta “cerca”, tengo miedo a fallarles a mi familia, no me da miedo la muerte, es el alejamiento, la imposibilidad de no poder protegerlos de tanto mal que existe, la otra noche nos robaron de la casa un macetero. ¿ A quien se le ocurre robar un macetero?.
Quiero saltar de un risco y poder volar sin fronteras, ojo no hablo de suicidio, solo quiero sentir esa paz de la cual tanto hablan, quiero disfrutar de un helado sentado en la plaza de Quilpue, mi ciudad, me hace tanto mal estar en Santiago, es una verdadera mierda de ciudad, gente tan apática, desconfiada, engreída, con tanto miedo en sus ojos, la vida fuera de esta ciudad, a mi parecer, es tan sencilla, tan llena de vida, creo que acabo de darme cuenta de lo que necesito, es viajar a mi ciudad y “recargar” mis baterías, visitando a viejos amigos, disfrutar de esos lugares secretos para mi, sentir el aire puro de la mañana, sentir el bullicio de la gente conversando, no gritando.
En Santiago debes vivir en “cárceles” llamadas casas, recuerdo en una ocasión que mi esposa me contó que un imbecil, al darle el asiento, por que estaba embarazada, le reclamo por eso, como me gustaría tenerlo de frente y darle un palmazo en la cabeza por entupido, como puedes reclamar por dar el asiento a una mujer embarazada, hay que estar muy cagado de la cabeza. Antes yo no era así, tan amargado, estaba lleno de vida, pero ahora que vivo hace 5 años en Santiago, es como que todo eso se esfumo, lo consumió la gran urbe, no hay lugar donde estés tranquilo, en paz, siempre debes estar “atento” a algo, anhelo el poder juntarme con mis tíos y compañeros de hogar, eso me ayuda.
Termino esto escuchando un tema de Sade – No Ordinary Love.