
Hace muy pocos días, con mi señora tuvimos una pelea que fue grande, de esa discusión llegamos al punto de separarnos y seguir con nuestras vidas separados, pensando entre mi que “solo” seria una discusión como las demás, deje sola a mi señora y me fui a casa de mi suegra para estar mas tranquilo y darle mas espacio, para que pudiera meditar y encontrar las respuestas que en ese momento ninguno de los dos tenia, al cabo de unas horas regrese para llevarle comida, ya que como no habíamos almorzado, decide llevarle su merienda, con la intención de que pudiéramos conversar y solucionar el problema, pero al llegar me lleve la sorpresa que me dejo o mejor dicho que me derrumbo, mirándome fríamente me indico que la relación no servia y era necesario que recogiera mis cosas y me fuera, así nuestras vidas estarían mejor, ¿mejor?....un sin fin de cosas pasaron por mi mente que nos las pude asimilar, alejarme de mi familia para siempre, de las tres personas que mas amo en esta vida, fue demasiado, me senté en el computador y mientras escuchaba música de Jean Michel, recordé episodios como la primera vez que conocí a Carolina, cuando nació nuestro hijo Atom, el nacimiento de Renato, sus primeras palabras, la primera vez que salí con Carolina, un sin fin de cosas y recuerdos hermosos que corrían a mil por mi mente, alejarme para siempre..¡Imposible!, como había permitido que la relación llegara hasta este punto, por que debo reconocer que mucho de lo discutido era mi culpa, y no se si por orgulloso no quería admitir que estaba, en parte equivocado, pero ¿como volver a decirle que la amo y que no me quiero alejar?, después de mucho pensar baje y le dije que no me quería ir, que debíamos meditar sobre lo que estábamos por hacer, creo que fue en ese momento en que descubrí que cuanta falta me haría ella, sin poder tener a quien recurrir cuando tengo un problema o cuando estoy triste, entendí en ese momento palabras como, amistad, amor, falta de ella, paciencia, temor, miedo, en fin muchas cosas, mientras mi mente se entretenía con todo esto, mi corazón expresaba otra cosa, varias lagrimas salían de mi, sin poder retener tanto dolor, me puse a llorar como un niño, solo pensaba ¿Por qué llegamos hasta este punto?, no quería fracasar en mi proyecto de vida, como esta persona que esta ahora ante mi parece tan extraña, tan alejada, tan fría, y sin mas le indique, ¡Te das cuenta de que acabas de destrozarme por dentro!.....
Fue realmente triste el decírselo, sentí un vació tan grande, que estaba tan solo, ¿alejarme?..¿Donde?..¿Que haré?..Mis hijos…. Al pensar en ellos fue como reunir las ultimas fuerzas antes de aceptar lo que estaba pasando, y finalmente levante mi cara para mirarla, grande fue mi sorpresa que ella me miraba llorando a mares, solo me dijo.. ¿Por qué eres tan orgulloso?.. Solo atine a decirle que no me quería ir, quería estar con ella y los niños, son mi familia, nos abrazamos y estuvimos un buen rato así, sin decir nada, creo que estuvimos disfrutando ese regreso, la abrazaba con tanta fuerza que no quería que se me fuera nuevamente, me pareció una eternidad.
Sentados en la cama conversamos como si fuera la primera vez que nos conocíamos, acordamos muchas cosas y una de ellas es que siempre nos diremos que sucede o que pensamos, hasta el minuto ha funcionado, por mi parte no quiero pasar nunca mas por lo mismo, fue desesperante, aterrador, no encuentro palabras para definirlo, amo a mi esposa y a mis niños por sobre todas las cosas, ellos son mi fuerza.